He took the midnight train goin' anywhere...

• • • MAJA-MRITIUN-YAIA 

Cory Monteith 


  El día ha amanecido con una terrible y amarga noticia. Puede que muchos de vosotros no sepáis de qué o de quién voy a hablar, pero esta mañana la red entera (sobre todo a través de Twitter) ha presentado sus condolencias por la pérdida de un joven actor, y del mismo modo yo me siento obligada a realizar un pequeño homenaje en mi blog a esa estrella recién nacida que era Cory Monteith.  




   Me confieso una entusiasta seguidora de la serie estadounidense Glee, emitida en la FOX. Desde el primer capítulo, aquel en el que Ryan Murphy nos enseñaba los pretenciosos sueños y tribulaciones (a través de temazos musicales de ayer y hoy) de un grupo de adolescentes todavía muy verdes y perdidos, Cory se convirtió en un rostro fundamental para Glee. Interpretaba a Finn Hudson, el no-tan-típico jugador de fútbol americano popular enrrollado con la capitana de las animadoras. El desarrollo de este dulce chico en la serie, desde que le escucháramos cantar el mítico "Can't fight this feeling" de REO Speedwagon (la misma canción con la que Cory audicionó para el papel) hasta que se despidiera del instituto McKinley para dar comienzo a su etapa universitaria, dejaría algunos de los momentos más emotivos, divertidos e inolvidables de esta producción musical. Pero su experiencia en la interpretación le llevó más allá de las tablas, ya que su romance con Rachel Berry (Lea Michele) consiguió traspasar la pantalla. Esa épica trama de amor imposible era el principal hilo conductor de Glee y la química que había entre los actores se hacía patente. Ahora, a muchos nos parece muy irónico y cruel que ni en la ficción ni en la vida real esta historia tuviera un final feliz. Y siempre fue porque Cory debía quedarse atrás. 



   Si en la serie, Finn dejaba ir a Rachel por amor y justicia, en la realidad ha sido el abuso de las drogas la injusticia que, de nuevo, se ha llevado a otro joven talento. Que conste que con tacharlo de "injusticia" no defiendo su consumo, sino todo lo contrario. La injusticia no está en que Cory haya tenido la mala suerte y otro se haya librado; está en cómo las drogas son capaces de destrozar y hasta de segar una vida de la manera más fácil e impredecible, y sin ningún escrúpulo ni contemplación. Hasta esta misma mañana yo no habría podido creerme que Cory Monteith estaba metido de lleno en la drogadicción. "Con la cara de buenazo e inocente que tiene... Tenía", pero es que estas cosas son así. 

   Soy de la opinión de que uno es culpable de sus adicciones solo hasta cierto punto. Las drogas, el alcohol... Cada día lo vemos más, están ahí fuera, al alcance de cualquiera. Nos ofrecen estas sustancias como un incentivo para la diversión, pero para algunas personas 'esa pastilla' o 'esa copa' acaban por significar mucho más que un simple estímulo de alegría y bienestar... Se convierten en la alternativa sencilla a una realidad difícil de afrontar. Y una vez se adentran en el camino fácil es tan complicado abandonarlo... Cuando enseñas a tu cuerpo a privarte de la voluntad y el sentido común, recuperarlo implica aprender de nuevo a vivir. La vida siempre está dispuesta a ofrecernos una segunda oportunidad, pero para algunas personas no es suficiente. Por eso no puedo sino sentir compasión, tristeza y mucha, mucha rabia ante todos los casos como este, sobre todo por aquellos que se quedan. Los más cercanos a Cory, o a cualquiera que haya sufrido un problema similar, han tenido que atravesar y superar el coqueteo, el engaño, el dolor, la angustia, la lucha y la derrota de uno de sus seres más queridos, de mano del peor y más tramposo de los vicios. 




   Dicho esto, nos queda recordar lo mejor de todo aquel que se va para no volver. Siempre lo mejor, porque será la única parte de él que se quede aquí con nosotros, envolviéndonos en su recuerdo inmortal. Monteith era músico y cantante, así que cuando la música permite hablar con el corazón por sí sola, las palabras puede llevárselas el viento... 


#RIPCoryMonteith

No hay comentarios:

Publicar un comentario